Esta foto revive mis deseos de rebelión anti católica. ¿Cómo se puede permitir que se explote la FE humana en nombre de una Virgen? Las dos veces que estuve en Lourdes se me encogió el corazón al ver, palpar y sentir la ESPERANZA de los que no tienen más recursos que confiar en un milagro. Todos acuden con estas dos virtudes , pero regresan con el sentimiento de haber ofrecido CARIDAD hacia los establecimientos que inundan la localidad. Mi empatía no alejaba el sentido crítico hacia el mercado del dolor : Todas las tiendas a las que hace referencia Zafara en su subtítulo. Mucho montaje....mucho por andar...mucho por sufrir....nada que reconfortar el cuerpo. ¿Y el espíritu? Perdida la esperanza, caída la fe y sin caridad que ofrecer dan la vuelta a sus hogares, a la espera de ahorrar lo suficiente para regresar, con dos mil rosarios más en el alma y otros tantos botes de medicinas entre pecho y espalda. Pero lo inhumano de la ilusión insatisfecha queda placada por la HUMANIDAD de los voluntarios que asisten a todas esas personas enfermas. Este quizá sea el mayor de los milagros de nuestra querida Virgen de Lourdes. Y conste que creo en los milagros de la FE, de la conciencia positiva, de la superación personal, de la amistad y, sobre todo, del AMOR. De esto doy fe.